Es una enfermedad hereditaria de la piel que afecta entre el 1% y 2% de la población. Tiene varios tipos clínicos diferentes, siendo la más frecuente la aparición de placas rojas y descamadas en sitios de prominencias óseas, como codos y rodillas, así como compromiso del cuero cabelludo. Puede variar desde algunas placas hasta el compromiso generalizado de la piel.
Su tratamiento es variado y reservado para médicos especialistas